La Enseñanza Resumen, Contenido: El Canal Introducción, Parte 1 Parte 2 Parte 3 Resumen, Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Apéndice, Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4 Parte 5 Conclusión


Las Dos Vías

Antes de 1959 estuve en contacto por correo durante algún tiempo con Raynor C. Johnson, porque había quedado impactada por la similitud entre las conclusiones del Resumen y algunas de las ideas de sus libros. Se interesó en el Resumen y se lo envié, pero después de intercambiar unas cuantas cartas, llegamos a lo que para él fue una diferencia de opiniones fundamental. Él aceptaba que una Mente Consciente puede nacer en la tierra a veces como un hombre y a veces como una mujer, mientras que nuestra Enseñanza sostiene que si usted viene a la tierra como mujer, seguirá haciéndolo así en todas sus vidas terrestres. Y lo mismo para un hombre. Esto tiene su origen en el necesario equilibrio entre la Esfera del Corazón y la Esfera de la Mente, y está ampliamente explicado en el Resumen.

     Mi idea es que, en asuntos así, los muchos puntos en que vemos la verdad desde el mismo ángulo deberían ser más importantes que un solo punto de desacuerdo, y a menudo el tiempo y una mayor comprensión eliminan esos obstáculos. Más tarde, una de nuestros nuevos miembros admitió que ella había experimentado la absorción de sí misma en un Alma de Grupo, una idea expresada en uno de los libros de Raynor Johnson. Como semejante experiencia parecía no tener cabida en nuestra Enseñanza, perturbó bastante a algunos otros miembros del grupo, y yo pensé que ya era hora de buscar en el Mundo del Pensamiento una solución para estas dificultades.

     En enero de 1959 nos dieron la respuesta a estos problemas, por medio de nuevos conocimientos sobre dos Caminos a la Luz que, para evitar confusiones con los Caminos de la Verdad, la Belleza y el Servicio, hemos llamado Vías:

Hasta entonces habíamos supuesto, sin más comprobaciones, que la Enseñanza se aplicaba a toda la humanidad. Aunque esta idea nueva amplió nuestro punto de vista, nada había en ella que trastornase o contradijese ningún conocimiento que hubiésemos recibido.

     Para entender el origen de las dos Vías, hay que retroceder al intermedio entre este ciclo y el anterior, que forman parte de la Personalidad Progresivamente Creativa. Pues el ciclo actual, que consiste en el Mundo del Pensamiento, la tierra y la Personalidad Escindida, no es más que una etapa del Viaje de Retorno a la Luz.

     En este experimento con la personalidad, todos los ciclos previos han tenido que alcanzar cierta meta antes de que se pudiera intentar la etapa siguiente, y esa adquisición de conocimiento y comprensión siempre se ha logrado por medio del esfuerzo, la voluntad y el deseo de los individuos afectados.

     Sabemos poco del ciclo anterior a éste, pero sabemos que en él algunas Mentes Eternas aprendieron que el Camino de la Verdad conduce a la Luz, otras aprendieron que el Camino de la Belleza conduce a la misma meta, y otras que el Camino del Servicio también conduce allí. Mientras aprendían por separado estas tres lecciones, las Mentes Eternas de los tres Caminos tuvieron la oportunidad de formar la relación de Mónadas Compañeras, con una Mente Eterna del mismo Camino, una del Principio Masculino y una del Principio Femenino. Podían fracasar en la construcción de esta relación, porque en todo este plan cualquier logro ha de conquistarse bajo condiciones de libre albedrío individual.

     En el intermedio entre el ciclo anterior y el actual, las Mentes Eternas de los tres Caminos se encontraron unas a otras por primera vez, para enterarse de la próxima etapa de progreso que tenían que llevar a cabo juntas. Estaban las Mentes Eternas que habían progresado lo suficiente para saber que su propio Camino conducía a la Luz, y que estaban capacitadas para formar la relación de Mónadas Compañeras. Entre ellas había muchas, tanto del Principio Masculino como del Femenino, que habían logrado comprender que su Camino conducía a la Luz, y que estaban capacitadas para la relación de Mónadas Compañeras, pero cuyas Mentes Eternas Compañeras habían dejado de lograr este progreso, o no reconocían o rechazaban la relación. Aunque no tuvieran la culpa, esto dejó a estas Mentes Eternas sin Mónada Compañera y, por tanto, incapaces de formar parte de un Grupo de la Vía de Azrael y Arrantees en el ciclo actual.

     Un miembro de uno de los primeros Círculos, al recibir la información sobre el Sistema de Grupo que se introdujo para este ciclo, se sorprendió de que el ciclo anterior no hubiese dejado atrás números impares. Ahora nos hemos enterado de que hay muchos casos así; de hecho el número de las Mentes Eternas sin compañera excede al de las Mentes Eternas listas para formar Grupos.

     Está estipulado sin embargo que, en todo este esquema de la Personalidad Progresivamente Creativa, nunca se pierda ningún progreso logrado por un individuo. Así que se prepararon las cosas para esas Mentes Eternas antes de iniciar el ciclo actual. La mayoría de los condiciones, requisitos y limitaciones de este ciclo se aplican a todas las Mentes Eternas de ambas Vías, y el objetivo y la meta son los mismos para todas; pero ahora hay que tener en cuenta uno de los requisitos específicos para la Vía de Azrael y Arrantees. Es el requisito que une a tres parejas de Mentes Eternas Compañeras, una de cada uno de los tres Caminos, en un Grupo. Este requisito era la causa de que muchas Mentes Eternas, que habían logrado el progreso necesario pero cuyas Mentes Eternas Compañeras habían fallado, no pudiesen seguir la Vía de Azrael y Arrantees dentro del Sistema de Grupo o, como se le llama en el Mundo del Pensamiento, la Vía Directa de la Personalidad Progresivamente Creativa. Por tanto se puso a la disposición de estas Mentes Eternas la Vía de Buda, que se conoce en el Mundo del Pensamiento como la Vía de la Personalidad Progresivamente Creativa, y ambas Vías comparten en pie de igualdad el Mundo del Pensamiento y la tierra en el ciclo actual.

     Así se aseguró la continuidad a estas Mentes Eternas sin compañera, que comparten con las de la Vía de Azrael y Arrantees todas las posibilidades futuras de la Personalidad Progresivamente Creativa. Pero la Vía de Buda está abierta sólo a aquellas Mentes Eternas que alcanzaron sus metas en el ciclo anterior, y no puede ser seguida por las Mentes Eternas cuyo fracaso ha sido el motivo de que sus compañeras no hayan podido tomar la Vía de Azrael y Arrantees.

     Cuando se nos dio este conocimiento, se recalcó mucho que no teníamos que formarnos la falsa impresión de que la Vía de Buda sea en ningún sentido inferior a la Vía de Azrael y Arrantees. Es una Vía distinta que el individuo no sigue exactamente de la misma manera, pero como Camino a la Luz es equivalente. Es muy importante darse cuenta de que todas las Mentes Eternas de cualquiera de las dos Vías están completamente satisfechas, contentas e inspiradas por la Vía a la que pertenecen, y de que seguir Vías diferentes no disminuye la camaradería entre ellas. A nosotros, como Mentes Conscientes, se nos urgió a adaptarnos a esta idea.

     No hay que confundir las Vías de Azrael y Arrantees y la de Buda con las religiones cristiana y budista, pues una Mente Consciente puede estar en la Vía de Buda, o en la Vía de Azrael y Arrantees con independencia de la religión que profese.

     El Señor Buda, Azrael y Arrantees vivieron sus vidas terrestres para que, por medio de sus ejemplos, se derramase la luz de su sabiduría y su bondad sobre sus seguidores pero, como sucede con todas las religiones, la pureza y la verdad de sus conceptos han quedado ocultas bajo las supersticiones y dogmas de sus seguidores. Con todo, ambas religiones siguen siendo una ayuda y un consuelo para muchas Mentes Conscientes en ciertas etapas de su progreso.

     La vida de la Mente Consciente del Señor Buda precedió a las vidas del Señor Jesús y de María, porque su vida se centró en el Primer Reflejo, y brindó al hombre el más puro concepto de la Luz. Mientras que las vidas del Señor Jesús y de María se centraron en el Segundo Reflejo, y fueron un Patrón Principal vivido para mostrar a todas las Mentes Conscientes la necesidad de aprender que, aunque tienen que buscar la Luz por su propio deseo a través de la aceptación de las experiencias, esta búsqueda y su progreso en ella dependen del Camino del Servicio. Las relaciones de amor e interés con otras Mentes Conscientes con las que están en contacto, están inseparablemente entretejidas con su progreso o con su fracaso. Y todos tienen que aprender a reconocer que no hay que despreciar la vida terrestre, que de hecho es la escuela por la que hay que pasar para alcanzar la meta.

     Encontrarán mucho más fácil comprender la Vía de Buda si recuerdan que tiene la misma meta que la Vía de Azrael y Arrantees. Pues cualquiera que fuese la Vía que tomaron, las Mentes Eternas de la Verdad, la Belleza y el Servicio estaban en la misma etapa al iniciarse este ciclo. Todas tuvieron que aceptar el difícil estado de Personalidad Escindida, todas tenían las mismas lecciones que aprender y la misma verdad que aceptar; que los Caminos de la Verdad, la Belleza y el Servicio son equivalentes, y que con el conocimiento que se puede adquirir en este ciclo verán esos tres Caminos fundirse en uno solo. También que al final de este ciclo verán desaparecer la división entre corazón y mente. Por tanto la meta es la misma, aunque en algunos aspectos el método de adquirir esta comprensión sea diferente.

     Azrael y Arrantees pertenecen a la clase de seres que comparten la actividad creadora de la Luz y están en comunicación directa con la Luz, mientras que nuestras Mentes Eternas pertenecen a una clase de seres que está ascendiendo a la Luz por el Viaje de Retorno, a través de este esquema de Personalidad Progresivamente Creativa.

     Conforme a la Voluntad, Azrael y Arrantees descendieron en este ciclo actual a un Nivel de Conciencia inferior, para ayudar a nuestras Mentes Eternas, que habían alcanzado una etapa de progreso que las hacía capaces de ascender. No es posible que un ser de orden superior descienda a un Nivel de Conciencia inferior hasta que se hayan satisfecho ciertas condiciones en ese nivel inferior, y esas condiciones las tienen que lograr los individuos del nivel inferior.

     Azrael y Arrantees aceptaron los cargos de Gobernador y Directora del Mundo del Pensamiento, con responsabilidad sobre todas las Mentes Eternas que siguen su Vía, aceptando también una forma de existencia similar a la de nuestras Mentes Eternas en este ciclo, pero conservando el poder de unirse, al abandonar el Mundo del Pensamiento, para comunicarse con la Luz en su propio Nivel de Conciencia. La situación de Azrael y Arrantees es única, porque son de la Luz. Antes de su descenso no formaban parte del esquema de la Personalidad Progresivamente Creativa, pues hay muchas otras creaciones de la Luz de naturaleza completamente distinta.

     Buda es otro ser que comparte la actividad creadora de la Luz y que también está en comunicación directa con la Luz. Hay que aprender a no hacer comparaciones entre seres de orden tan alto, porque la idea de superioridad o inferioridad entre ellos es absurda.

     Buda es un ser completamente perfeccionado, que ya antes de este ciclo pertenecía al esquema de la Personalidad Progresivamente Creativa, aunque las Mentes Eternas que estaban sin Mónada Compañera se unieron a su Vía al comenzar este ciclo. La meta de los que siguen su Vía es hacerse uno con Él y alcanzar así la perfección.

     Cuando la Vía de Buda y la de Azrael y Arrantees vinieron a este ciclo, Buda, Azrael y Arrantees descendieron al Nivel de Conciencia del Mundo del Pensamiento. Sin saber muchos detalles de la Vía de Buda, vi sencillamente que esa Vía tiene dones que compensan (de la pérdida de sus Mónadas Compañeras) a las Mentes Eternas que se unieron a ella, y que las Mentes Eternas de ambas Vías son mayores o menores como personalidades conforme a sus propios esfuerzos y al grado de progreso que individualmente hayan conseguido. También que hay intereses comunes, compañerismo y amor entre las Mentes Eternas de ambas Vías.

     La principal diferencia de método para conseguir la misma meta entre las dos Vías, es que en la Vía Directa a la Personalidad Progresivamente Creativa (la de Azrael y Arrantees) no hay pérdida de la personalidad individual, porque entre los que la siguen no hay fusión, ni compartición de las experiencias. Habría sido imposible, por ejemplo, que Kath recibiera esta Enseñanza de otra manera que no fuese a través de su propia Mente Eterna. En los que siguen la Vía de Azrael y Arrantees, esta condición refuerza la necesidad de que todo conocimiento y comprensión se tenga que conquistar personalmente por cada una de las tres partes de la Personalidad Escindida, la Mente Consciente, la Mente Supraconsciente y la Mente Eterna.

     Por tanto la diferencia fundamental entre los dos métodos, es la capacidad, que tienen los de la Vía de Buda, de compartir las experiencias de otros bajo ciertas condiciones. De entrada puede parecer que este compartir las experiencias es una manera de progresar más fácil, pero en la Vía de Buda uno no puede compartir la experiencia de otro sólo con aceptar la conquista de esta experiencia. Para apropiarse totalmente de ella, uno tiene que compartirla por completo, comprender los errores que hubo que cometer para adquirirla y aprender cómo se los pudo superar.

     La mayoría de las condiciones del Mundo del Pensamiento se aplican a las dos Vías, pero hay una diferencia notable, que surge de la capacidad que tienen los de la Vía de Buda de compartir las experiencias, pues las Mentes Conscientes de esta Vía pueden venir a la tierra a veces como hombres y a veces como mujeres, según lo que convenga más al progreso de esa Mente Consciente. Mientras que las Mentes Conscientes de la Vía de Azrael y Arrantees, tal como se nos había dicho, vienen a la tierra siempre como hombres, o siempre como mujeres. Este descubrimiento aclaró ese punto polémico.

     Además, los que están en la Vía de Azrael y Arrantees, debido a que tienen que conquistar el conocimiento por sus propias experiencias, necesitan de esa segunda parte de la Personalidad Escindida que conocemos como Mente Supraconsciente, para almacenar las adquisiciones y la comprensión logradas por su Mente Consciente durante sus vidas terrestres, mientras que los de la Vía de Buda no necesitan tener Mente Supraconsciente.

     No es fácil para mí ver los detalles de la Vía de Buda, sino sólo observar su objetivo general, así que lo que sigue puede ser una traducción defectuosa. Me parece que cada Grupo de la Vía de Buda está dirigido por un ser de rango superior a los que forman el Grupo, y que la estructura de estos Grupos es muy variable, desde los que constan sólo de unos pocos miembros, hasta los que están formados por una gran cantidad.

     El ser que dirige el Grupo se encarga de preservar su diseño y su objetivo, y sabe cómo ha de hacerlo. Mientras, las Mentes Eternas van más allá del Grupo para aportarle experiencia, y las Mentes Conscientes adquieren experiencias por medio de sus vidas terrestres con el mismo objetivo.

     También hay un objetivo de conjunto, el Patrón de cada Grupo, y las Mentes Eternas de la Vía de Buda que llegan a percibir y comprender este diseño de conjunto, es porque han alcanzado la Capa superior del Cuarto Nivel de Conciencia. Tienen una comprensión completa del ciclo actual, pueden seguir desde el Mundo del Pensamiento la evolución de la tierra, su pasado, su presente y pueden vislumbrar su futuro.

     En cuanto a los Niveles de Conciencia, existen exactamente los mismos para la Vía de Buda que para la Vía de Azrael y Arrantees. Aunque una Mente Consciente de la Vía de Buda no tenga un Primer Capítulo Importante, no puede ir al Cuarto Nivel de Conciencia hasta que no haya adquirido el mismo grado de progreso que la culminación del Primer Capítulo Importante da a una Mente Consciente de la Vía de Azrael y Arrantees. Es decir, una Mente Consciente, o una Mente Eterna, de la Vía de Buda tiene que lograr el mismo grado de conocimiento y de comprensión antes de ir a cada Capa y Nivel de Conciencia que una Mente Consciente, o una Mente Eterna, de la Vía de Azrael y Arrantees.

     Hay muy poca diferencia entre una Mente Consciente de la Vía de Buda y una de la Vía de Azrael y Arrantees antes de que alcancen el Cuarto Nivel de Conciencia, pero una vez que lo hayan hecho, la de la Vía de Buda progresará de manera distinta. Pues tal Mente Consciente comienza a compartir, hasta donde lo permita su propia comprensión, la experiencia acumulada por las Mentes Eternas de su Grupo. La absorción de experiencias sólo está limitada por el progreso de esa Mente Consciente, y por su capacidad de comprenderlas. Por tanto esta capacidad debería aumentar con cada vida terrestre, hasta alcanzar una etapa en la que sea capaz tanto de dar como de recibir experiencias. En la etapa final de su progreso se hacen conscientes de su futura unión con Buda, que es la iluminación final en la tierra de una Mente Consciente de la Vía de Buda.

     La Personalidad escindida es una condición de este ciclo, y tal vez la más dura, pues por ella las Mentes Eternas dependen de que sus Mentes Conscientes terminen sus Libros de vidas. No pueden lograr la reunificación de su Personalidad Escindida sin que esto se haya realizado. Por tanto, puesto que ninguna Mente Eterna de ninguna de las Vías puede alcanzar la meta de este ciclo sin esta reunificación, su éxito depende de sus Mentes Conscientes.

     Pero no hay que olvidar que a todo lo largo de este esquema de la Personalidad Progresivamente Creativa, dondequiera que alguien fracase en el logro de la meta final de cualquier ciclo, se le buscará otro camino adaptado a su capacidad, aunque no llegue al mismo fin que los que alcanzaron su meta. Porque es inconcebible la extinción de cualquier individuo que aún esté deseoso de buscar la Luz.

     Tal final sólo puede ocurrir en casos similares al de la Mente Consciente de un Libro Inacabado en este ciclo. Una Mente Consciente que de manera voluntaria, y a pesar de toda la ayuda recibida, pierde todo deseo de buscar la Luz, de manera que finalmente el Núcleo que la Luz le dio pasa a una nueva Mente Consciente, que también adquiere las conquistas realizadas. El resto se queda vagando en dirección a la Fuerza del Mal para desaparecer finalmente, porque sin Luz no hay vida.

     La Vía Directa de la Personalidad Progresivamente Creativa y la Vía de la Personalidad Progresivamente Creativa fueron creadas para este ciclo, y los que tengan éxito en alcanzar la meta de este ciclo por cualquiera de ellas, continuarán juntos por este esquema de la Personalidad Progresivamente Creativa, mientras que los que fracasen seguirán otra ruta mejor adaptada a su capacidad.

     Parece evidente que, igual que en este ciclo fue necesaria la Vía de Buda para las Mentes Eternas sin Mónada Compañera, en el próximo ciclo será necesario algún puente similar. Pues sólo los Grupos de la Vía de Azrael y Arrantees cuyas tres parejas de Mónadas Compañeras logren su meta, podrán seguir por la Vía Directa de la Personalidad Progresivamente Creativa. Parece que podría haber muchos Grupos en los que dos o tal vez sólo una de las parejas logren su meta. Y así, nuevamente, habrá Mentes Eternas que, aunque no tengan la culpa, no podrán seguir por la Vía Directa de la Personalidad Progresivamente Creativa, y otra vez habrá que encontrar un puente para que sigan junto a aquellas Mentes Eternas cuyo Grupo logró su meta.

     Ya hemos percibido la inmensa expansión del conocimiento que, en este ciclo, nuestras Mentes Eternas pueden encontrar en las Capas superiores del Cuarto Nivel de Conciencia. También hemos tenido vislumbres del Quinto Nivel de Conciencia, que nos dan cierta idea del progreso que está a la disposición de nuestras Mentes Eternas. En realidad, una Mente Consciente no puede saber lo que sucederá al final de este ciclo, ni formarse una idea de lo que será revelado a nuestras Mentes Eternas en el intervalo previo al comienzo del próximo ciclo, pero nuestra imaginación puede preguntarse si su progreso futuro estará conectado con las experiencias interestelares.

     Después de haber recibido este conocimiento sobre la Vía de Buda, alguien preguntó: "Por qué dijo Jesús: 'Yo soy la Puerta, nadie puede venir al Padre si no es por Mí' ". Y esta es la respuesta que nos dieron: "Él estaba hablando a sus discípulos, y por medio de ellos a quienes habrían de seguir su Enseñanza. Esto no significa que Jesús ignorase la Vía de Buda; hubo varias ocasiones en las que dijo que no revelaría conocimientos para los que el hombre no estuviese aún preparado."

     Todas las Mentes Conscientes del Mundo del Pensamiento, cualquiera que sea la Vía a la que pertenezcan, tienen que ser conscientes tanto de Buda como de Azrael y Arrantees, y cuando sean capaces de entrar al Cuarto Nivel de Conciencia, tendrán que aprender a comprender el significado de las dos Vías y de sus interacciones. Entonces, si una Mente Consciente pertenece a la Vía de Azrael y Arrantees, tendrá que aprender sobre la vida terrestre del Señor Buda, y darle así la debida reverencia. Si una Mente Consciente que alcance esta etapa pertenece a la Vía de Buda, igualmente tendrá que aprender sobre las vidas terrestres del Señor Jesús y de María, y así darles la reverencia debida. De manera que, en esta etapa, la Mente Consciente de la Vía de Buda vivirá una vida terrestre como miembro de una civilización cristiana, que le dará la oportunidad de aprender lo que el Señor Jesús enseñó, mientras que una Mente Consciente de la Vía de Azrael y Arrantees en la misma etapa, tendrá que vivir una vida como budista y así aprender de manera natural a reverenciar al fundador de esa religión. Durante estas vidas ambas buscarán la ayuda del fundador de la religión que profesen, y ambas la recibirán. Después de esas vidas terrestres, cuando regresen al Mundo del Pensamiento, ambos conservarán una reverencia instintiva hacia los dos líderes de esas religiones.

     Otra pregunta que se planteó fue: "Después de completar la vida, cuando ha tenido lugar la Película del Juicio, ¿quién da la absolución, la Luz, Azrael y Arrantees, o Buda?". Porque aprendimos que en el Patrón general de una Mente Consciente, después de ver la Película del Juicio, venía primero recibir la absolución y luego la amable orden de seguir adelante.

     Para una Mente Consciente que durante esa vida haya pertenecido a una raza o tribu que no conociese a Buda ni a Jesús, parecerá que la absolución viene de algún Espíritu del Bien en el que haya creído durante esa vida. Para quienes hayan tenido conocimiento de Buda o de Jesús, la absolución puede parecer que viene de Ellos, pero la absolución viene de la Luz, y cuanto más progrese una Mente Consciente, más consciente será de ese origen.


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