La Enseñanza Resumen, Contenido: El Canal Introducción, Parte 1 Parte 2 Parte 3 Resumen, Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Apéndice, Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4 Parte 5 Conclusión



Capítulo 1

La Personalidad Escindida En Los Tres Caminos

Hay una creencia común, en mayor o menor grado, a todo el mundo y que acosa a la mente humana: la idea de la perfección absoluta. Nadie está del todo libre de esta idea o anhelo de la perfección, que impulsa al ser humano a buscarla. Algunos buscan la Verdad perfecta en la ciencia, otros buscan la Belleza perfecta por medio del arte, otros buscan la Bondad o el Servicio perfectos por el pensamiento o la acción.

     Desde hace tanto tiempo que hemos perdido el rastro de sus orígenes, se viene sosteniendo la idea de que hay tres Caminos a lo largo de los cuales la mente humana puede recibir conocimiento y comprensión. Esos tres Caminos son el Camino de la Verdad, el Camino de la Belleza y el Camina de la Bondad o del Servicio. Este Resumen sostiene que el destino final de estos tres Caminos es lo que la religiones han llamado Dios, lo que la ciencia llama Inteligencia y Sentido del universo, y lo que el arte reconoce como la fuente de su Inspiración. La Luz es el nombre que he elegido para este absoluto, asumiendo que estos tres aspectos, la Verdad, la Belleza y el Servicio se unen en la Luz. Esta unión está más allá de la experiencia humana en el momento presente. En efecto, ninguna suposición sería más imposible de aceptar que la de que una Mente Consciente humana pueda, en su estado actual de desarrollo, tener una comprensión total de esto.

     Es difícil para la mente humana concebir la eternidad, e imposible concebirla como una línea recta con principio y fin. Pero se la puede representar como un círculo, que no tiene fin y es por tanto un símbolo de la eternidad. En La Tierra vemos como lo continuo se mueve en círculos. La semilla cae, la planta crece, florece, da fruto y comienza su decadencia, pero en esa decadencia almacena nueva vida en una semilla. Así pues es razonable sugerir que la creación de la tierra fue el resultado de una causa previa a ella.

     Desde el principio de mis rememoraciones que constituyen este Resumen, era consciente de haberlas recibido de una dimensión distinta. Tenía la fuerte sensación de que al salir de esa dimensión, salía de la realidad. El regreso a la tierra era volver a algo que estaba conectado con la dimensión de la que había salido, pero que no era más que un reflejo distorsionado. Para mí era como si hubiese visitado una dimensión que era un conjunto comprensible, bajo un control perfecto, evolucionando de manera lógica hacia un objetivo. Salir de tal dimensión era como salir de un paisaje iluminado con los colores de un día soleado, y volver a la tierra parecía el regreso a un paisaje descolorido en el que la noche apenas se ha disipado, para revelar visiones rotas de un campo deformado y medio oculto por la bruma y las nubes.

     Llamaré el Mundo del Pensamiento a esta dimensión que conozco por medio de la rememoración. Pues allí el pensamiento crea y es el medio de comunicación; allí no hay discursos de palabras, ni tiempo ni espacio tal como se les conoce en la tierra; allí el progreso es lo que da forma al fluir de las cosas.

     La Luz es Mente y Objetivo en el universo. Probablemente hay muchas actividades en el universo controladas por la Luz, pero el único plan sobre el que he recibido cierto conocimiento es lo que he llamado Desarrollo de la Personalidad, un plan tan inmenso como para alcanzar mucho más allá de la comprensión humana, que incluye al Mundo del Pensamiento y a la tierra, y se extiende más allá en el universo.

     Aprendí que la creación de ambos, el Mundo del Pensamiento y la tierra, se hizo necesaria por una obstrucción de este desarrollo de la personalidad, una obstrucción que, en aquel momento, afectaba sólo a las Mentes Eternas de la Verdad, la Belleza y el Servicio, que a lo largo de estos Caminos buscaban su comprensión personal de la Luz... y de cuyas personalidades formamos parte desde la creación de la tierra. Pues era la Intención de la Luz que las Mentes Eternas de estos tres Caminos aprendieran sobre los otros dos Caminos, y los aceptasen como iguales al suyo propio, y que tal conocimiento les llevase a una mayor comprensión de la Luz. Pero las Mentes Eternas de la Verdad y la Belleza se opusieron, porque no podían aceptar que un Camino que dependía de las relaciones con los demás y, por tanto, dependía de las ideas de los demás, pudiera ser igual a sus propios caminos de la Verdad y la Belleza, que ofrecían un enfoque directo que podía ser seguido por una sola Mente.

     El pensamiento independiente tiene que ser una parte integral del desarrollo de la personalidad. Por lo tanto no podía ser la intención de la Luz liquidar esta oposición por la fuerza, aunque seguía existiendo la Intención de que esas Mentes Eternas descubrieran que los tres Caminos de la Verdad, la Belleza y el Servicio son Caminos iguales hacia la Luz. Además, una comprensión más profunda les haría ver que no son tres Caminos separados, sino que durante el progreso tienen que fundirse en el único Camino del Amor.

     Así pues, el Mundo del Pensamiento y la tierra fueron creados para que pudiera tener lugar esta clarificación de las ideas, y se dictaron los requisitos, limitaciones y condiciones de estas dos dimensiones.

     Se hizo conocer el plan de esta creación a las Mentes Eternas, y ellas aceptaron las condiciones de estas dos dimensiones y quisieron observar los resultados. Las Mentes Eternas de la Verdad y la Belleza quedaron satisfechas de que sus Caminos controlasen la evolución de la tierra desde el Mundo del Pensamiento, y a las Mentes Eternas del Servicio se les aseguró que la evolución terrestre demostraría la necesidad y la igualdad del Camino del Servicio. El resultado final en ambas dimensiones sería del mismo interés e importancia para las Mentes Eternas de los tres Caminos.

     La tierra fue creada como una dimensión en la que el pensamiento independiente, u oposición a la Luz, pudiera resolverse. Una condición importante fue la limitación del tiempo y la separación del tiempo y el espacio en la tierra. En la tierra el pensamiento se expresaría por medio de discursos de palabras, que podrían usarse tanto para disimular el pensamiento como para comunicarlo. Por encima de todo estaría la ley del Libre Albedrío, un libre albedrío que está limitado a la aceptación o el rechazo de un Patrón.

     El Mundo del Pensamiento, que funciona por el progreso y no tiene la limitación del tiempo, fue creado para que existieran en él las Mentes Eternas mientras la evolución de la tierra tenía lugar, y como dimensión desde la que se pudiera dictar y controlar los requisitos, limitaciones y condiciones terrestres.

     En las eras previas a la aparición de vida en la tierra, el progreso en el Mundo del Pensamiento alcanzó un estado en el que estos requisitos, limitaciones y condiciones fueron aceptados como la Voluntad, y fueron comprendidos y ejecutados con ilusión por las Mentes Eternas, que, por medio de la observación del trabajo evolutivo en la tierra, fueron ya capaces de discernir la Intención de la Luz. De manera que además de resolver la oposición original, esta creación del Mundo del Pensamiento y de la tierra se ha vuelto ya una parte auxiliar del plan de la Luz para la personalidad.

     Alcanzando esta rememoración del Mundo del Pensamiento, recibí una visión que en su conjunto siempre tendrá que ser indescriptible. Pues aunque una Mente Consciente pueda percibir que toda vida es una, y que la verdad explicará y explica este concepto, incluso aunque la belleza la ilumine, traducir esta visión a palabras requeriría de toda la sabiduría y todo el conocimiento de las eras pasadas, las presentes y las que han de venir.

     Sin embargo, la Enseñanza se produjo como resultado de esta visión, y para mí demostró más allá de cualquier duda la verdad fundamental que emerge de esta creación: no sólo que toda vida es una, sino también que sin servicio no hay vida. Porque el servicio es la raíz del amor, y el amor, o comprensión, fue la causa de esta creación.

     Me fue dado, pues, coger de mi propia Mente Eterna de la Verdad un leve reflejo de su casi insoportablemente maravillosa percepción, de que la Luz no sólo es Verdad Absoluta y Belleza Absoluta sino también Servicio Absoluto y, percibiendo esto, reconocer la radical incompletitud de cualquier visión que no sea capaz de ver estos tres Caminos como uno y el mismo: el del Amor Absoluto.

     Igual que en la tierra la idea de la perfección absoluta arrastra a la mente humana, en el Mundo del Pensamiento el progreso hacia la Luz es la fuerza que gobierna. Definir con palabras esta fuerza de atracción es encadenarse a las limitaciones de la comprensión humana. Es imposible transmitir el intenso deseo, el espíritu de aventura que hay en este progreso. Tal vez se refleje mejor en la sensación que el científico o el artista alcanzan cuando, entre sus manos, su trabajo parece acercarse a lo que su mente había percibido. Tal vez en el flujo de ternura, desinteresado y protector, que puede brotar de un corazón humano hacia algún ser o criatura semejante. Esas emociones expresan un poco este sentimiento imperante en el Mundo del Pensamiento, esta fuerza hacia la Luz.

     Pero igual que hay esta marea que empuja hacia el Absoluto, hay una resaca que viene de la Luz, cuyo flujo de retorno podría llamarse división de la personalidad. Porque la integración central de esta creación de la tierra y el Mundo del Pensamiento descansa sobre la transmutación de la Luz en las personas de dos Mentes Eternas:

Los dos aceptaron tener una existencia en el Mundo del Pensamiento similar a las de las Mentes Eternas de la Verdad, la Belleza y el Servicio, subordinándose a la Voluntad que gobierna estas existencias. Pero, al ser de la Luz, experimentan la división sólo en el Mundo del Pensamiento, pudiendo unirse cuando se acercan a la Luz. Porque en la creación del Mundo del Pensamiento y de la tierra, la división aparta de la Luz y la unión lleva hacia la Luz, de manera que la meta es la unión.

     Al crearse la tierra y el Mundo del Pensamiento, cada Mente Eterna de la Verdad, la Belleza y el Servicio, se sometió a uno de los requisitos aceptados por Azrael y Arrantees. Una Mente Eterna de la Verdad perteneciente al Principio Masculino siguió a Azrael hacia la Esfera del Corazón, y una Mente Eterna de la Verdad perteneciente al Principio Femenino siguió a Arrantees hacia la Esfera de la Mente. Estas dos Mentes Eternas están vinculadas de la misma manera en que lo están Azrael y Arrantees y se llaman Mónadas Compañeras. El resto de las Mentes Eternas de la Verdad, la Belleza y el Servicio hicieron lo mismo, y las que siguieron a Azrael se llaman Mentes Eternas Protectoras, mientras que las que siguieron a Arrantees se llaman Mentes Eternas Inspiradoras. Se les dio el nombre de Mónadas Compañeras porque, por medio de esta relación y cuando el objetivo de esta creación se haya logrado, cada pareja habrá conseguido tener el privilegio que hoy sólo Azrael y Arrantees disfrutan: el poder de unirse para formar una personalidad perfecta y completa. Entonces, y sólo entonces, estas Mónadas Compañeras serán capaces de seguir a Azrael y Arrantees hacia la Tercera Progresión, una parte del Mundo del Pensamiento a la que no se puede ir sin que esta unión haya tenido lugar; por medio de este logro serán capaces de seguir aproximándose más y comprendiendo mejor a la Luz.

     Las Mentes Eternas de la Verdad, la Belleza y el Servicio, compartieron también la corriente de reflujo que sale de la Luz. Se sometieron a una división de sí mismas, esto es a una Personalidad Escindida. Estas nuevas creaciones, emergentes de cada Mente Eterna Protectora o Inspiradora fueron las Mentse Supraconscientes y las Mentes Conscientes, ambas del mismo Principio, Masculino o Femenino, y Camino, Verdad, Belleza o Servicio, que la Mente Eterna de la que proceden. La Mente Consciente fue separada para habitar un cuerpo humano y vivir en la tierra, para participar aquí en lo que en el Mundo del Pensamiento se conoce como el Viaje de Retorno, y como Historia de la Humanidad en la tierra. La Mente Supraconsciente fue formada para existir en el Mundo del Pensamiento, realizar allí su propio progreso, y proporcionar a su Mente Consciente un canal de comunicación con el Mundo del Pensamiento.

      He procurado representar la Personalidad Escindida en un diagrama (ver el diagrama 1). Diagrama 1

     La Mente Consciente tiene un parentesco cercano con la Mente Supraconsciente. La relación entre ellas se puede expresar con más claridad por medio de la siguiente analogía:

Se asemeja la Mente Consciente a una planta que se espiga hacia arriba, creciendo absorta en su ciclo vital de hoja, flor y semilla, inconsciente de cualquier otro plano. Sin embargo bajo el suelo hay una parte vital de la planta, la raíz, que da soporte y alimenta a la planta. Ésta representa a la Mente Supraconsciente. Y he aquí un asunto de la mayor importancia: separen la raíz y la planta y ambas dejarán de existir. Aún cuando el invierno de la muerte viene y la planta muere, pareciendo que deja de existir, la raíz está todavía ahí bajo tierra, lista para brotar de nuevo en la próxima primavera, para renovar la vida. Pero en este punto la analogía falla. La planta aparece con la misma forma, año tras año, mientras que la Mente Consciente en su retorno a la tierra vida tras vida, viene cada vez en un cuerpo distinto y en un ambiente diferente, aunque con la continuidad de la misma Mente Supraconsciente.

     La vida humana no es pues un asunto de azar, sino que tiene su lugar dentro de un orden, y tiene un objetivo. Es un tercio de la Personalidad Escindida, y como tal tiene un destino que resolver. El diseño de este destino es tejer uno de los hilos del Patrón completo del Viaje de Retorno a la Luz. Cada Mente Consciente vive, pues, una serie de vidas.

     Una analogía sencilla para esta serie de vidas es compararla con un Libro, cada uno de cuyos Capítulos es una vida. El Tema del Libro ha sido concebido por la Luz, pero cada Capítulo se ha creado bajo el gobierno y la dirección de Azrael y Arrantees, de acuerdo con la Voluntad, y las Mentes Eternas toman parte en esta creación. Así se establece el tema de cada Libro y cada Capítulo es una vida vivida en la tierra por la Mente Consciente.

     Se puede considerar a la Mente Supraconsciente como el almacén, o personalidad continua, de la Mente Consciente. Cuando el cuerpo muere, la Mente Consciente vuelve al Mundo del Pensamiento, y en cierto momento se une a su Mente Supraconsciente, permaneciendo allí como una unidad hasta que, a la hora señalada, la Mente Consciente se separa una vez más, para nacer en la tierra y llevar a cabo su siguiente vida o Capítulo. A causa del libre albedrío, la Mente Consciente tiene libertad de ajustarse al tema o diseño del Capítulo o desviarse de él, por rechazo o por negligencia. El Viaje de Retorno de la Mente Consciente en la tierra tiene que llevarse a cabo de manera voluntaria, por medio del cambio desde una actitud mental estática o negativa, a una actitud de aceptación de las experiencias, cumpliendo el Patrón de este Capítulo por medio del libre albedrío.

     La Mente Supraconsciente es el canal por el que llega la ayuda y la orientación que le está permitido dar a la Mente Eterna. Cada vida se inventa para que las experiencias y verdades que forman su Patrón sean o bien nuevas, esto es, que no hayan aparecido en una vida anterior, o si no son nuevas, que hayan sido rechazadas o ignoradas en vidas anteriores. Así cada Capítulo da a la Mente Consciente la oportunidad de un cambio de actitud mental muy concreto, que se puede lograr durante esa vida. El logro de ese cambio depende del uso correcto del libre albedrío por la Mente Consciente.

     Los factores hereditarios y ambientales, dos condiciones de la Voluntad, son elementos importantes del diseño de una vida terrestre o Capítulo. Los rasgos hereditarios no son, sin embargo, una parte permanente de la Mente Consciente, sino que sólo pertenecen a esta vida. Son, por así decirlo, la ropa de la Mente Consciente:

Cada Mente Consciente se deriva en parte de la Mente Eterna de la que se origina y, en parte, de los rasgos hereditarios de la familia en la que nace. El progreso conseguido por la Mente Consciente mientras estaba suspendida entre la herencia espiritual de su Mente Eterna y la influencia física y mental de sus rasgos hereditarios, es el que después de la muerte, cuando llega cierta etapa, es capaz de unirla a su Mente Supraconsciente.

     Los rasgos hereditarios no sobreviven a la muerte del cuerpo, porque la Voluntad es que la Mente Consciente pueda llevarle a la Mente Supraconsciente cuando se une a ella en el Mundo del Pensamiento una clase de cosas y nada más:

Esto y sólo esto se puede almacenar en la Mente Supraconsciente.

     Así que la familia en la que va a nacer una Mente Consciente se tiene que elegir cuidadosamente, para que los rasgos hereditarios se adapten al Capítulo o vida específico, tanto si se trata de características que habrá que superar, como si se trata de rasgos que ayudarán a la realización del Capítulo. Además la Mente Consciente tiene una responsabilidad hacia estos rasgos hereditarios, pues son el reflejo de una fuente que está en el Mundo del Pensamiento, y se fortalecerán o debilitarán conforme al uso que haga de ellos en esta vida.

     De forma similar las condiciones ambientales se eligen con el mismo objetivo, que es proporcionar a la Mente Consciente las experiencias necesarias en el período y el entorno que mejor se adapten a la realización de su progreso durante esa vida.


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Parte 3

Capítulo 2

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